La lluvia, según la forma de presentarse y su intensidad, recibe varios nombres y está afectada por diversas circunstancias y fenómenos físicos y geográficos.

Se denomina lluvia si es continua, regular y el diámetro de sus gotas es superior a 0,5 milímetros.
Cuando las gotas que caen son menudas, con un diámetro inferior al citado, y se presentan de forma pulverizada, como flotando en el aire, se conoce por llovizna.
Se llama chubasco, chaparrón o aguacero, si cae de golpe, con intensidad, y por poco rato, como durante el verano y climas tropicales.
Si la lluvia es tan violenta y abundante que provoca riadas e inundaciones se denomina tromba o manga de agua.